EL DIAMANTE

Su naturaleza:

Sin lugar a dudas es la reina de las gemas, la más conocida y apreciada desde los tiempos remotos. Los romanos la llamaban “adamas”, palabra griega que significa  indomable. Debido a su dureza y coexión molecular homopolar es prácticamente indestructible salvo por percusión o exceso de presión local.
El diamante, es carbono puro cristalizado, aunque incluso los de calidad gema, suelen tener entre sus átomos otros de nitrógeno y boro, produciendo tonos amarillentos los primeros, y azulados los segundos. Los blancos perfectos no llevan ningún otro elemento. Cristaliza en el sistema regular, siendo su hábito típico el octaedro con aristas y vértices redondeados. Puede presentarse en otras formas del sistema regular.
Se forma en la corteza terrestre a altas presiones y temperaturas y a una profundidad que oscila entre los 120 y los 200 Km. Son de origen magmático, saliendo a la superficie por las chimeneas de los volcanes. Se pueden encontrar en éstas chimeneas, siendo yacimientos primarios o en depósitos sedimentarios depositados por erosión de las otras materias y el arrastre producido por el agua hasta los pláceres, llamados yacimientos secundarios. A las chimeneas diamantíferas se las llama pipes, y el diamante aparece asociado a una roca llamada kimberlita.
Mineralógicamente existen tres variedades: La gema, es incoloro o con colores vistosos amarillos, azules, verdes oscuros o marrones. El bort, son concreciones de pequeños cristales, cementados con materiales extraños.  son de uso industrial. Y el carbonado, que es la variedad criptocristalina de color negruzco o negro, y de interés industrial.
Contrariamente a creencias populares, el diamante no es combustible. Es prácticamente infusible, ya que lo hace a más de 3800º C, pero se deteriora solo superficialmente en condiciones atmosféricas normales a partir de 800º C quedando de color gris oscuro. Tampoco es cierto que el diamante proceda del carbón. Esto es totalmente imposible, ya que el carbón es una sustancia mineral  fósil de origen orgánico, en cuya composición intervienen el carbono con hidrógeno y otros elementos minerales. Aunque la presencia de carbono puede ser muy alta en la antracita, cualquier carbón sometido a la presión y temperatura de los diamantes, se volatilizaría en cenizas irremediablemente, y eso sin contar que no existe el carbón en las profundidades de la tierra en que se forman los diamantes, ya que no llegan restos orgánicos a tal profundidad.

Los yacimientos de diamantes más importantes del mundo con calidad gema se encuentran en:

           -Botswana: Hoy en día el principal productor de diamantes calidad gema con un total del 29% de la producción mundial total. Sus pipes aparecieron en 1971, 1977 y 1982.
          
-República Sudafricana: Ha sido el más importante productor del siglo XX. Produce un 24,2%, y sus minas, descubiertas a finales del siglo XIX y mediados del XX, son las más famosas del mundo, como las de Kimberley, De Beers, Wesselton etc. Sus yacimientos son tanto primarios como secundarios.
           -Rusia: Se localizaron importantes yacimientos primarios a partir de mediados del siglo XX en Yakutia (Siberia). Hoy en día, produce un 20,4% de la producción mundial  aunque son muy raros los tamaños superiores a 1 quilate.  
           -Namibia: Descubiertos a principios del siglo XX en la desembocadura del río Orange, son los yacimientos secundarios más importantes del mundo, aunque la producción es de un  9,8% del total mundial.  
           -Australia: Descubiertos en 1980, son los más recientes yacimientos. Sus pipes se empezaron a explotar algo más tarde, alcanzando un 9,2% de la producción mundial. Se espera que su producción aumente, pero desgraciadamente es muy superior la calidad industrial. Los yacimientos son primarios.  
           -Zaire: Siendo el mayor productor total de diamantes en el mundo, más del  95% de su producción total es de carácter industrial. En calidad gema, su producción es de un 4,8% del total mundial. Sus pipes se encontraron muy concentradas en la primera década del siglo XX.  
           -Brasil: El productor de gemas por excelencia, es el menor de los productores de diamantes hoy en día con un 2,6% del total. Sus yacimientos secundarios aparecieron en el siglo XVIII, siendo en aquellos momentos junto con la India los únicos productores. El tamaño de sus piedras en general, no es muy grande.  
           -India: Merece una mención especial, ya que ha sido el único productor de cierta importancia de  diamantes en el mundo hasta el siglo XVIII, regalando a la humanidad inmensas y famosas gemas como el Gran Mogol, de 780 quilates en bruto, o el Kohinur de 672 quilates en bruto según unas fuentes y 793 qtes según otras. Hoy en día, sus yacimientos secundarios están agotados.
           -Borneo: Aquí se han encontrado diamantes desde muy antiguo en depósitos secundarios. su producción no ha sido tan importante como en la India, aunque también han salido diamantes de gran tamaño. Hoy en día no hay explotación.  
           -Estados  Unidos: Se han encontrado diamantes en Carolina del norte, Georgia, California y  Oregón. Las piedras se encuentran aisladas y asociadas a metales como oro y platino. En Virginia del norte, apareció un  diamante de 23,75 qtes que después de tallado se conoce con el nombre de “On-i-nur” o sol de luz. En cualquier caso la producción no es significativa.

Hay descritos varios lugares donde han aparecido diamantes de forma aislada. Teóricamente pueden aparecer en todos los lugares donde haya existido actividad volcánica aunque con tamaños inapreciables o cantidades insignificantes.

Sus propiedades

“Adamas”, el indomable, o sea el diamante, no solo es casi infusible e incombustible, sino que es la sustancia más dura que existe con un valor 10 en la escala de Mohs, no es atacado por ningún ácido y es insoluble en ellos. Tiene una densidad de 3,52, no se moja con el agua y es un buen conductor térmico. Su única debilidad es la fragilidad, que contrariamente a lo que se piensa si se puede romper, presentando una fractura irregular. Puede ser exfoliado en cuatro direcciones según cara de octaedro.
El color de las gemas es variable, dependiendo de que en su composición participen otros elementos, tales como el nitrógeno, que proporciona colores amarillos y pardos, el boro que produce color azul y radiaciones naturales que proporcionan colores verdes, rojizos o rosas. Estos colores llamados de fantasía, cuando son homogéneos, intensos y en gemas limpias, alcanzan cotizaciones altísimas debido sobre todo a su escasez. En cualquier caso, lo más tradicional y demandado, son las gemas incoloras o llamadas blancas, y en éstos casos la presencia de tonos o tonalidades suaves y apreciables en mayor o menor grado restan valor a las gemas, que han de ser blancas.  Naturalmente el brillo ha de ser adamantino y perfectamente transparentes.
El índice de refracción es muy elevado 2,417 siendo una gema monorrefringente por cristalizar en el sistema regular. La propiedad más espectacular es la dispersión, conocida comercialmente como fuego, es la más elevada de todas las gemas naturales, con un índice de 0,044. Solo sustancias sintéticas o artificiales presentan dispersiones superiores.
Comercialmente, existe una propiedad llamada “vida”. Es la combinación de brillos y colores que emergen del interior de la piedra hacia nuestros ojos.  Se produce por la conjunción de las propiedades ópticas tales como el brillo, la transparencia y la dispersión, que con una gran limpieza de inclusiones (pureza) y fundamentalmente con una buena talla, proporcionan a los diamantes unas cualidades visuales únicas.
La presencia de nitrógeno, además de producir colores o coloraciones más o menos intensas, produce efectos característicos en determinados diamantes. Si éste elemento se encuentra en la estructura atómica en grupos de 2 ó 3 átomos, produce un espectro típico y fluorescencia azul en luz ultra violeta; por el contrario, si los átomos se encuentran aislados se produce otro tipo de espectro y fluorescencia amarilla. Naturalmente, estos efectos, si no van ligados a una coloración apreciable con luz natural, no afectan a su valor comercial, ya que éstos son datos de laboratorio

Sus inclusiones

Son muchos los minerales y otros elementos que se pueden encontrar en un diamante como inclusión. Pueden ser de diversos colores, como los granates rojos y naranjas, cromoenstatita o cromodiópsido de color verde, pirita de aspecto metálico, peridotos blanquecinos, otros diamantes blanquecinos o incoloros, grafito y otros minerales de color negro, que son los mal llamados “carbones”, ya que nada tienen que ver con éste mineral fosilizado de origen orgánico. Pequeños restos minerales pueden penetrar también por fisuras y planos de exfoliación como la serpentina,  hematites, micas, magnetitas y grafitos. Suelen ser de colores oscuros.
Aparte de los restos minerales, existen las llamadas inclusiones mecánicas, producidas por defectos en el proceso de cristalización, exfoliación o percusión en el proceso de tallado. Estas inclusiones se manifiestan en forma de plumas, rallas o barbillas.
Comercialmente, todos éstos restos y defectos, si se presentan en un diamante, restan un gran valor a las gemas progresivamente en cuanto a su número, tamaño o color oscuro, aunque sean datos interesantes de laboratorio.

Los tratamientos

Son las operaciones que se realizan en los diamantes para modificar su color, aspecto o cualidades. Se utilizan irradiaciones de diverso tipo combinándose con tratamientos térmicos para modificar su color. El color obtenido por las radiaciones diversas depende del tipo de diamante, de la radiación utilizada y del tiempo de exposición al tratamiento. Estos tratamientos, pueden identificarse por el color que presentan diferente a los naturales, y por la concentración de color que se presenta en aristas y vértices o zonas delgadas de la piedra como culata o filetin.
También se utilizan tratamientos con rayos láser para desintegrar o alterar inclusiones. Estas operaciones dejan una huella en el lugar donde existía la inclusión, así como presentan un orificio de acceso. En ocasiones éstas huellas son rellenadas con vidrios artificiales que dificultan su localización.  
Desde hace algunos años, se obtienen en laboratorios diamantes sintéticos de idéntica composición y estructura. Afortunadamente, el proceso es muy caro y los diamantes obtenidos son muy pequeños, por lo que de momento no existen fraudes al respecto, ya que son más caros los sintéticos que los naturales.

La comercialización

Los tres elementos de calidad en un diamante como son la pureza, el color y la talla, junto con el tamaño que determina el peso, configuran las cuatro características para la valoración comercial de un diamante.
           -Pureza: Al hablar comercialmente de pureza, nos referimos a la presencia de inclusiones de todo tipo. Para la valoración de las mismas ha de usarse una lupa de 10 aumentos, quedando exentas como impurezas aquellas que no se vean con ésta lupa. En la determinación del grado de pureza influye el tamaño, el número, el color (blanco o negro) y la posición que presenten dentro de la piedra. no es lo mismo una inclusión en la corona que en el centro de la tabla aunque sean del mismo color y tamaño. La presencia de muchas inclusiones muy pequeñas restan propiedades a una gema que le hacen perder vida, debido a las dificultades que producen a la luz al atravesarlas.

Existe una escala de pureza totalmente aceptada internacionalmente

Denominacion

Descripción

IF-FL
VVS.1
VVS.2
VS.1
VS.2
SI.1
SI.2
P.1
P.2
P.3

Internaly Flawlees o internamente perfecto
Very Very Small  o muy muy pequeñas inclusiones en grado 1
Very Very Small  o muy muy pequeñas inclusiones en grado 2
Very Small o muy pequeñas inclusiones en grado 1
Very Small o muy pequeñas inclusiones en grado 2
Small Inclusions o inclusiones pequeñas en grado 1
Small Inclusions o inclusiones pequeñas en grado 2
Pique o picado en grado 1
Pique o picado en grado 2
Pique o picado en grado 3  

           -Color: Anteriormente, decíamos que el color es variable en los diamantes. Comercialmente se busca el incoloro puro denominado blanco. Cuando ésta tonalidad va desapareciendo gradualmente, y van apareciendo tonalidades amarillas o pardas, el valor de las gemas va disminuyendo hasta alcanzar los llamados colores fantasía, en cuyo caso el valor vuelve a aumentar en ocasiones alcanzando valores extraordinarios.
En el caso del color existen varias escalas para determinarlo. Aunque con conceptos distintos, coinciden los grados de coloración. La más aceptada internacionalmente es la del Gemological Institut of  América (GIA). Su graduación perfecta comienza en la D, y conforme va perdiendo tonalidad blanca a favor del color avanza hasta la Z, y posteriormente los colores fantasía.

ESCALAS DE COLOR

CIBJO

HRD/GIA

Escandinava Británica
Blanco Excepcional + D River Finest White
Blanco Excepcional E
Blanco Extra + F Top Wesselton Fine White
Blanco Extra G
Blanco H Wesselton White
Blanco Ligero Color I Top Crystal Commercial white
J Crystal Top Silver Cape
Ligero Color K Top Cape Silver Cape
L
M Cape Light Cape
N
Color O Light Yellow Cape
P
Q
R
S Yellow Dark Cape
T
U
V
X

           -Talla: Cuando un diamante aparece en bruto, presenta una superficie basta, con muchas irregularidades superficiales, y en el caso de estar maclado, presenta formas extrañas. Desde muy antiguo los diamante se han utilizado como joyas, aunque no pudieron tallarse hasta el siglo XIV debido a su extraordinaria dureza. Las primeras tallas, intentaban mermar lo menos posible el material encontrado, pero no conseguían realzar todo el esplendor de la piedra. Poco a poco las tallas fueron mejorando, y muchas piedras de gran tamaño fueron retalladas mejorando notablemente su aspecto, aunque también mermaron su tamaño, el resultado obtenido ganaba espectacularmente en belleza. Hoy en día las tallas han sido estudiadas para relejar el máximo de luz y sacar todo el provecho a sus propiedades, para obtener toda su “vida”.
Las proporciones perfectas para que aprovechando el índice de rafracción, un diamante refleje el máximo de luz se han obtenido con la talla BRILLANTE, nombre con el que se denominan comercialmente a todos los diamantes con talla redonda o sus derivadas. La talla brillante consta de 57 ó 58 facetas (dependiendo de que se facete el culatín), divididas en tres partes: El pabellón (parte superior), tiene una tabla o faceta principal, rodeada de una corona formada por 32 facetas triangulares o cuadrangulares. El filetín es el perímetro de la piedra, situado en la zona intermedia de la piedra. Muy fina, generalmente su superficie se presenta sin pulir, aunque en diamantes de gran calidad incluso se faceta con pequeñas facetas romboidales. Por último, la culata, formada por 8 facetas romboidales y 16 triangulares, también puede aparecer con o sin culatín.
Llamamos derivadas de brillante a todas las tallas con el mismo número de facetas y pequeñas diferencias en la forma de las mismas. Las formas que presentan las piedras, dan nombre a la talla: Oval, marquís, perilla y corazón. Hoy en día, hay una nueva derivada del diamante con forma cuadrada denominada princesa.
También existen un montón de formas de talla llamadas de fantasía, con todo tipo de formas, como la talla esmeralda, briolette, barion, radiant etc.

           -Peso: Se determina en quilates, y sus centésimas se llaman puntos. Esta medida de peso proviene de unas vainas vegetales muy regulares utilizadas muy antiguamente para todo tipo de gemas. Hoy en día un quilate equivale a 0,20 gramos, o sea 5 quilates es 1 gr.
El tamaño del diamante, es determinante para valorar un diamante. El precio aumenta considerablemente cuando aumente el peso y tamaño de una piedra. Si comparamos dos piedras de igual color, pureza y talla, pero una de 1 quilata y otra de 2, el precio por quilate casi se dobla; si la piedra de 1 quilate valiese 100, la de dos quilates valdría 190 por quilate, o sea 380 en total . hay que considerar que de todas las piedras que se encuentran, tan solo una entre un millón pesa un quilate o más, y la escasez aumenta cuando lo hace también el tamaño.
Hay una curiosidad en relación con el oro, y es que el grado de pureza de éste metal se mide en quilates. En ésta caso los quilates son una proporción o parte de pureza que contiene el metal sobre un total de 24. se dice que el oro tiene 24 quilates cuando es totalmente puro. Si tiene 18 quilates, quiere decir que tiene 18 partes de oro puro y 6 partes de liga (75% de pureza).

Los  más famosos

           -Cullinam. Encontrado en el sur de África en 1905, pesó en bruto 3025,75 quilates (605,15 gramos), siendo el mayor encontrado hasta la fecha. Se cortó y talló obteniéndose un total de 105 piedras, las dos mayores de 516,5  y  309 quilates. El resto pesó727 quilates, por lo que en total el material tallado sumó 1552,5 quilates, poco más de la mitad del peso en bruto. Estas piedras pertenecen a la corona de Inglaterra. 
          
-Excelsior: Fue hallado en 1893 en la actual Namibia en la desembocadura del rio Orange. Pesaba en bruto 969,5 quilates (193,9 gramos). Se obtuvieron 21 piedras, la mayor de 76 quilates, y el resto de 364 quilates. Es ligeramente azulado.  
           -Jubilee: De la misma procedencia que el anterior, pesó 634 quilates (126,8 gramos). Se obtuvieron dos piedras de 252 y 239 quilates.  
           -El Gran Mogul: Hallado en la India en el siglo XVII, pesaba 787,5 quilates en bruto pero una mala talla lo redujo a 280. Pertenece al Shah de persia. Se creyó desaparecido muchos años, y se especuló que era el Orlow retallado.  
           -Orlow: de 193 quilates ya tallado, se encuentra en el cetro imperial ruso. Su talla es bastante irregular, y no hay muchos datos sobre su peso original.  
           -Kohinur o Koh-i-noor: Significa montaña de la luz. Su aparición data del siglo XIV, fue usado como adorno de guerra. Su peso original no está claro, en cualquier caso era superior a 672 quilates (134,4 gramos). En 1665, fue partido por la impericia de un lapidario veneciano, quedando reducido a 280 quilates. En 1850 pasó a la corona inglesa, nuevamente retallado y con 186 quilates de peso. Una última talla en forma brillante, lo dejó definitivamente en 106,15 quilates (21,23 gramos).  
           -Imperial: De Sudáfrica, apareció a finales del siglo XIX, pesaba en bruto 457 quilates, obteniéndose dos piedras de 199 y 180 quilates.  
           -Regent o Pitt: Considerado uno de los más hermosos y perfectos, procede de Golconda, pesaba originalmente 410 quilates, quedando reducido a 136,5 quilates en talla brillante antigua. Se encuentra en el museo del Louvre.  
           -Florentino: O Gran Duque de Toscana, pesa 139,5 quilates, es de color ligeramente amarillento Perteneció al papa Julio II, hoy en día se encuentra en Austria.  
           -Sancy: Diamante muy puro de 53 quilates. Tallado en briolette, es un diamante muy puro. Se trata de una piedra muy antigua, con dilatada historia. Pertenece hoy en día a un príncipe indio.  
           -Star of  South África: Encontrado en el río Orange en el siglo XIX,pesó 83,5 quilates, quedando reducido al tallarlo a 46,5 quilates. 
          
-Estrella del sur: de 254,5 quilates, es el mayor diamante hallado en Brasil. Tallado pesa 125,5 quilates. Pertenece a un Rajá de la India.  
           -Tiffany: Diamante bellísimo de color naranja, pesa 125,5 quilates y pertenece a la famosa firma joyera americana Tiffany’s & Co.  
           -Hope: uno de los más famosos del mundo, no por su tamaño de 44,45 quilates, sino por su extraordinario color azul. En el tesoro real de Francia, existía en tiempos de Luis XIV un extraordinario diamante de color azul, conocido como el Tavernier, que en bruto pesó 112 quilates, y una vez tallado pesó 67 quilates. Fue robado en 1792 y desapareció para siempre. En 1830 un banquero de Londres, Henry Thomas Hope compró por 18000 libras un diamante de color azul al que bautizó con su nombre. En 1874 se vendió en Ginebra un diamante de color exacto al anterior que pesaba 13,75 quilates al duque de Brunswick. También existe una piedra de 1 quilate del color exacto a las anteriores. Se cree que tanto el Hope, como el Brunswick, y el otro más pequeño, proceden del Tavernier desaparecido en 1792 y cortado posteriomente, ya que el color prácticamente único, es igual en los tres y el peso una vez retocados, coinciden con el robado en la corona francesa.

Existen otros muchos diamantes de grandes tamaños por el mundo, tanto tallados como en bruto, algunos sin un nombre específico, otros con nombres como el Taylor Burton, regalado por Richard Burton a Elizabeth Taylor. Otros como el De Brees de 228,5 quilates, el Stewart de 120 quilates ambos ya tallados etc.