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KOH-I-NOOR o Montaña de la luz
Mencionado por primera vez en
1.304, pesaba 108,93 quilates y era una piedra de talla oval. Se piensa que
estuvo engastado en el famoso trono en forma de pavo real de Shah Jehah, siendo
uno de los ojos del pavo. En la actualidad,
forma parte de las Joyas de la Corona Británica y tiene un peso de 105,60 quilates.
LA ESTRELLA DE ÁFRICA
La piedra más grande tallada del
Cullinan forma parte, en la actualidad, de las Joyas de la Corona Británica.
Pesa 530,20 quilates y tiene 74 facetas. Sigue siendo el diamante tallado más
grande del mundo.
EL DIAMANTE CENTENARIO
Encontrado en la Mina Premier en
julio de 1.986. El Diamante Centenario pesaba 599,10 quilates en bruto.El maestro tallador, Gabi Tolkowsky, junto con un
reducido y selecto equipo, tardó casi tres años en transformarlo en el
diamante más moderno, perfecto y de mayor tamaño del mundo. Tiene 247 facetas,
164 de ellas de la piedra y 83 en su faja. El adecuadamente llamado Centenario
pesa 273,85 quilates y sólo es inferior en tamaño al "Gran Estrella de África",
de 580,20 quilates y al Estrella Menor de África", de 317,40 quilates,
ambos engastados en la Corona Británica.
El diamante "Centenario"
fue mostrado por primera vez en la Torre de Londres en mayo de 1991.
EL ORLOFF
Se piensa que El Orloff pesaba
alrededor de 300 quilates cuando fue hallado. Hubo un tiempo en el que se le
confundió con el gran Mogol y, en la actualidad, forma parte del Tesoro de
Diamantes de Moscú, en Rusia. Dice la leyenda que se encontraba en el ojo de
Dios, en el templo indio de Sri Rangen, y fue robado del templo por un soldado
francés disfrazado de hindú.
EL OJO DEL ÍDOLO
Esta piedra, del tamaño de un
huevo de gallina y con forma de pera aplanada, pesaba, ya tallada, 70,20
quilates. Este es otro de los diamantes famosos que se encontraba engastado en
el ojo del ídolo antes de ser robado. Según la leyenda, el Jeque de Cachemira
pagó con él al Sultán de Turquía el rescate de la Princesa Rasheetah.
EL REGENTE
Un diamante realmente histórico,
descubierto en 1701 por un esclavo indio cerca de Golconda, que pesaba en bruto
410 quilates. Uno de sus propietarios fue el primer ministro inglés William
Pitt, quien lo hizo tallar para obtener un diamante de forma abombada de 140,50
quilates y, hasta su venta al Duque de Orleáns, regente de Francia cuando Luis
XV era un niño en 1717, fue conocido como El Pitt. Fue entonces cuando se le
puso el nombre de El Regente, y fue engastado en la corona que Luis XV llevó el día
que subió al trono. Después de la Revolución Francesa fue propiedad de Napoleón
Bonaparte, quien lo engastó en la empuñadura de su espada. En la actualidad,
se encuentra expuesto en el Louvre.
EL HOPE AZUL
Más conocido que cualquier otro
diamante, el Hope fue en un tiempo propiedad de Luis XIV y recibió oficialmente
el nombre de "el diamante azul de la corona". Fue robado durante la
Revolución Francesa y reapareció en Londres en 1.830, cuando lo adquirió Henry Philip
Hope, de quien recibió su nombre actual. Fue mientras perteneció a la familia
Hope cuando adquirió la terrible reputación de dar mala suerte. Toda la
familia Hope murió en la indigencia. Desgracias similares le ocurrieron a otro
de los dueños, Sir Edward McLean. En este momento se encuentra en el Instituto
Smithsonian en Washington y tiene un peso de 45,52 quilates. Hay estudios
recientes que informan de que este diamante es en realidad parte de uno mayor de
69 quilates, y que fue este ultimo el que fue robado a Luis XVI, habiendo sido
obtenido de una piedra de origen indio de 115 quilates.
EL SANCY
El Sancy pcsaba 55 quilates y fue
tallado en forma de pera. Su primer propietario fue Carlos el Intrépido, Duque
de Borgoña, quien lo perdió en una batalla en 1.477. La piedra, de hecho,
recibió su nombre de un dueño posterior, el señor de Sancy, embajador francés
en Turquía a finales del siglo XVI. Este se lo prestó al rey francés Enrique
III, quien lo llevaba en la gorra con la que ocultaba su calvicie. Enrique IV de
Francia también lo tomó prestado de Sancy, pero fue vendido en 1.644 a Jaime I
de Inglaterra. En 1.688, Jaime Il, el último rey de la casa Estuardo de
Inglaterra, huyó con él a Paris. El diamante desapareció durante la Revolución
Francesa.
EL
TAYLOR-BURTON
El
Taylor-Burton tiene un peso de
69,42 quilates. Este diamante con talla de pera se vendió en una subasta en
1969 y se acordó que podría tomar el nombre de la persona que lo adquiriera.
Cartier de Nueva York pujó por el diamante con éxito y le dio el nombre de la
casa "Cartier". No obstante, al día siguiente Richard Burton lo compró
para Elizabeth Taylor por una cantidad no revelada, rebautizándolo
"Taylor-Burton".
La señora Taylor lo lució por
primera vez en público durante un baile benéfico que tuvo lugar en Mónaco a
mediados de noviembre de ese mismo año, llevándolo como colgante. En 1.978,
Elizabeth Taylor anunció que iba a ponerlo a la venta y que pensaba destinar parte de
las ganancias para construir un hospital en Bostwana. Para cubrir los costos de
exhibición, los posibles compradores tuvieron que pagar 2.500 $ para poderlo
examinar. En junio de 1.979 se vendió por cerca de 3 millones de dólares. Se ha
dicho que en la actualidad se encuentra en Arabia Saudita.
HORTENSIA
Esta piedra color melocotón de 20
quilates de peso tomó el nombre de su poseedora, Hortense de Beauharnais, Reina
de Holanda, hija de Josefina e hijastra de Napoleón Bonaparte. El Hortensia ha
formado parte de las joyas de la Corona de Francia desde que lo comprara Luis
XIV. Hoy se exhibe en el Louvre de París junto al Regente.
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